el sistema de protección de menores

Hay situaciones de riesgo y desamparo que hacen que el Estado intervenga para garantizar el derecho de los niños a crecer en una familia.

Conviven con nosotros menores que tienen que aprender a compartir su día a día con personas con las que no tienen ningún lazo.

El sistema de protección de menores es un entorno en el que transcurren muchas historias que comienzan en un punto y seguido.

Los puntos anteriores, la mochila que cargan estos miles de niños y niñas, son un tiempo por descubrir e intentar recolocar.

El tiempo que viven dentro del sistema de protección es una época que está diseñada para hacerles crecer de manera integral: hay que ocuparse de su formación, de su educación, de su integración, de su salud, de su manutención.

Son días, meses, años, tras lo que habrá un punto y aparte, a partir del cual seguirán el camino de sus propias vidas.

Durante todo este tiempo hay muchos implicados: políticos que defienden unos u otros modelos de protección; profesionales que asesoran sobre cómo debe ser el sistema; administraciones que lo ponen en práctica; equipos de menores que marcan objetivos; familias biológicas que tienen problemas que resolver; un sistema judicial que vela por sus derechos; instituciones y personas que acompañan durante todo el proceso a las partes implicadas.

Y siempre, en todo momento, y en cualquier parte de este camino, un niño o una niña sobre los que todos deciden.

Y para nosotros, el sistema de protección de menores, es el objeto de nuestro trabajo de investigación.